Terminó el invierno y empezó la
primavera y con ello nuevos proyectos, nuevos viajes, nuevas emociones. La
experiencia del centro de esquí, la casa, los amigos y los recuerdos quedaron
en nuestros corazones como una experiencia increíble y gratificante.
Luego de terminar nuestros
trabajos en Thredbo, partimos para Sydney donde nos encontramos con nuestro
gran amigo Gastón, el cual nos recibió en su casa por unos días y donde fuimos
muy bien recibidos. Volvimos por unos días a nuestra querida Sydney, la ciudad
en dónde comenzó todo y nos dedicamos a buscar nuestro medio de transporte para
el viaje que íbamos a comenzar, nuestra Campervan la que luego sería apodada:
“La mansión”. Para ponerlos en tema, acá
es muy común, porque está lleno de mochileros que vienen a trabajar y a viajar,
alquilar van o autos donde se puede dormir y recorrer de punta a punta el país.
Es dentro de todo económico, salvo por lo que uno termina pagando de los seguros,
como siempre, el miedo de qué pasaría si no tengo seguro te termina haciendo
regalarles un montón de plata, pero bueno, por lo menos uno viaja más
tranquilo. Luego de recorrer toda la calle donde están los alquileres de van,
encontramos un lugar donde nos hicieron la mega oferta. Nos dieron una de las
más completas por el valor de la más barata. Nuestra nueva casita venía
equipada para tres personas, y tenía todo incluido. Uno podía entrar parado en la parte de atrás,
y tenías para lavar los platos (le teníamos que recargar agua de vez en
cuando), una cocina con dos hornallas a gas, y mueblecitos para guardar todas
las cosas, dícese comida, y elementos de cocina. Después teníamos el living,
que se armaba como una mesa en el medio y en los costados habían dos asientos
con almohadones, en donde hemos jugado hasta al cansancio a las cartas con
nuestros compañeros de viaje, nuestros queridos amigos chilenos. Luego la mesa
se desarmaba y de ahí se transformaba en habitación, donde se armaba una gran
cama donde podíamos dormir muy cómodamente. Obviamente tenia cortinas en todos lados,
pero eso no evitaba que entre el calor y nos levantemos promedio todos los días
entre las 8 y 9 de la mañana. Y por último en la parte de arriba, como era para
tres, se podía poner una madera más y dormía alguien más o en su defecto para
guardar todas las cosas que teníamos. En fin, LA MANSIÓN resulto ser muy
cómoda, y fue increíble hacer el viaje así.
Una vez que ya alquilamos la van,
salimos para nuestro primer destino, para encontrarnos con Dani y Mani que se
encontraban en la casa de nuestro amigo Reilly (instructor de Esquí de Thredbo)
donde nos íbamos a encontrar con ellos y con Ana (novia de Reilly, también
instructora). No teníamos ni idea de dónde íbamos ni con que nos íbamos a
encontrar, pero sin duda superó todas las expectativas de lo que nos podíamos
imaginar. Reilly vivía en un pueblito pequeño, muy pero muy verde y su casa era
inmensa y quedaba bien metida adentro como de un bosque. Se llegaba por un
camino de tierra. El lugar resultó ser hermosísimo, además de que nos recibieron
muy pero muy bien. Nos quedamos 3 días, en los que la pasamos increíble, super
relajados, salimos a pasear por el pueblito, todos los paisajes parecían que
estuviesen dibujados, los pastos cortados perfectamente, las cosechas de los
campos todas perfectas, no sé cómo explicarlo. Un día fuimos a un rainforest,
una belleza, una caminata de dos horas, con una paz y una tranquilidad y vimos
un Wallabi (canguro pequeño).
Toco el tiempo de partir y de las
despedidas y emprendimos nuestra gran viaje con los chilenos. La idea era
llegar hasta el norte, hasta Cairns, parando por distintos destinos hasta
llegar al final. De ahí llegamos primero
a Byron Bay, un pueblito muy lindo y pintoresco, donde encontramos un Hostel
muy lindo para dejar los autos en el estacionamiento y usar todas las
instalaciones, dicese cocina, cancha de volley, baños, piletas y encima nuestra
van tenía un convenio y nos hacían descuento.
El único problema es que los chicos viajaban y dormían en su auto, un Ford
falcon que se hacía cama en el baúl, y no sabemos porque razón en ese lugar no
se podía dormir en el auto, así que hicimos como si dormíamos todos en la van y
los chiquillos se arriesgaron a dormir en el auto todo tapado creyendo que
nadie les iba a decir nada, ni a tocar el auto ni nada. Para nuestra ingrata
sorpresa, les tocaron el auto y lo movieron hasta que alguno se levantó y les
advirtieron de buena manera que no podían dormir ahí. Así que la segunda noche
hubo pijama party en la Mansión, los chicos durmieron en la parte de arriba
para evitar inconvenientes, pero Cai durmió un poco preocupado de que se le
caigan encima.
Byron bay nos gustó mucho y nos
hubiera gustado más si es que el clima nos hubiese ayudado un poquito más,
porque estaba demasiado ventosa la playa. Un día alquilamos bicicletas y nos
fuimos a andar por el pueblo. Tomen nota: no está bueno intentar andar con las
bicis en la playa de Byron bay. Basándonos en experiencias anteriores de
Argentina, tuvimos la brillante idea de ir a andar en bici en la playa, pero
resulta que la arena era diferente y era muy pero muy difícil andar, y no solo
eso, sino que para entrar y salir de la playa habían muchas escaleras, que para
bajar la bici no estuvo mal, pero subirla fue horrible. Antes de irnos de Byron Bay decidimos
madrugar e ir a ver el amanecer al Faro ya que decían que era una de las cosas
más lindas y el horario era el mejor y había senderos para caminar. Llegamos
pensando que no iba a haber nadie, a eso
de las 6 am y resulta que estaba lleno de gente, se ve que era algo más común
de lo que pensábamos. El paisaje hermoso, mucha paz y tranquilidad. De ahí
partimos a Nimbin, un pueblito Hippie en el cual pensábamos pasar la noche y el
día. Cuando llegamos, muertos de sueño, a eso de las 9 de la mañana, el pueblo
estaba muerto. Decidimos dormir un rato, paramos al lado de la ruta debajo de
unos árboles y pinto siesta. Luego recorrimos el pueblito, muy pintoresco y
hippie, donde nos ofrecían marihuana
libremente en cualquier lado y tenían lindas artesanías, pero decidimos que con
dos horas ya era suficiente y nos fuimos para la Gold Coast.
Al llegar a la Gold coast parecía
como un pequeño Miami, mucha costa, muchos barcos, playa, y calles bien grandes
y se veía como una gran ciudad. Gracias a Wiki camp encontramos el mejor lugar
donde hemos dormido en todo el viaje y encima gratis. Era como un terreno baldío
donde podías estacionar tu auto, literalmente al lado del mar, viendo el
amanecer de un lado y el atardecer del otro, porque teníamos mar de los dos
lados, súper tranquilo, sin mucha gente, donde armamos nuestra mesita, con
velas y sillas y disfrutamos enormemente de la vista. Para variar un poco nuestras actividades,
encontramos un paquete para unos parques de diversión de la gold coast que
incluía Wet and wild (parque de diversiones de agua), Warner Movie (del estilo
de Universal) y Sea world (el que menos pintaba que termino siendo increíble
también). Y a todo esto se le sumaba gratuitamente la entraba a la noche del
viernes al Frigth Night (donde al parque de diversiones se podía ir de noche y
se agregaban nuevas atracciones de miedo) y justo era viernes cuando lo sacamos
así que fuimos a eso también. Lo bueno aparte es que el pase era dentro de todo
en un precio accesible, y aparte ilimitado, es decir lo podés usar por un año,
pero también quería decir que podíamos entrar y salir cuando queríamos cuántas
veces quisiéramos.
La verdad que estuvo increíble
todo, montañas rusas increíbles, vimos show de delfines espectaculares, la
noche de miedo fue una locura de miedo, y qué bien preparada que estaba, llena
de humo y muchísimo personal que solo estaba para asustar, impresionante.
De la Gold coast hicimos una
parada rápida en Brisbane, para hacer algunos trámites médicos para la visa de
nueva Zelanda de Nati!!!!!!:D, QUE DE POR CIERTO, YA LA TENEMOS!!!!! En
Brisbane no conocimos mucho, llegamos de noche, dormimos en un lugar con
nuestros vecinos los ratoncitos, pero con una vista al mar increíble, de nuevo
gratis y literalmente al lado. Después hicimos los tramites y partimos para
Noosa, donde nos encontramos con la otra pareja que vivía con nosotros, Matti (Italiano)
y Tori (Inglesa). Noosa resultó ser un lugar increíble, la pasamos muy pero muy
bien, unos días de playa hermosos y ya estábamos mejor preparados para la playa
con nuestra Sombrilla, y los dados para jugar al dudo (nuevas adquisiciones de
Brisbane). La playa que íbamos estaba
dentro de un parque nacional, por lo cual para llegar a la playa, nosotros íbamos a la más alejada, donde no
había nadie tenías una muy linda caminata. Resulta que esa playa además era
nudista, pero nudista de viejos, así que de repente te veías pasar algún que
otro viejito desnudo caminando, detalles.
Un detalle de algo que está
buenísimo de Australia, es que en casi todas las plazas tiene lugares para
hacer Asados (a gas) gratis. Entonces vos vas con tus amigos a la plaza, tenés
mesas, sillas, canilla para lavar las cosas, tachos y luz a la noche y te podes
quedar todo el día. Que fue lo que hicimos en Noosa, al lado de un río.
Una noche paramos en Eumundi y
descubrimos que al otro día había un Market (como una feria, donde hay de todo,
artesanías y comida entre otros) gigante, así que muy contentos fuimos a pasear
por allí.
Después tocó la despedida de Tori
y Matti, que esperamos, si nos va muy bien ahora, poder ir a visitarlos en
Europa!!!:D
Siguiente etapa, nos tocaba un
tirón de kilómetros, con una parada en Rainbow beach, paramos la noche en el
lugar de la apocalipsis. Era un camping en un lugar llamado Gladstone, que
quedaba de camino antes de llegar a Airlie Beach (puerta de entrada a las
Whitsunday Island) donde decidimos parar a dormir ya que quedaban como 6 horas
más hasta el próximo destino. Era un camping bien metido adentro, sin
señalizaciones, y donde parecía el camping de los jubilados. El camping
aparecía en wiki camp como que estaba al lado de un Río. Llegamos de noche, así
que no se veía nada, pero al despertar el río estaba lleno de árboles secos, partidos que
parecía muy pero muy tétrico. De allí partimos hacia Airlie Beach donde nos sorprendió
un pueblito muy pero muy pintoresco, con una pileta pública que estaba hecha al
lado del mar que parecía de un hotel 5 estrellas. De ahí sacamos nuestro viaje
para las Whitsunday Island en nuestro querido barco a vela llamado “Ragamuffin
2”. Que viaje increíble. El paquete constaba de un viaje de 3 días y dos noches,
que incluía todas las comidas del viaje, nos llevaba a distintos destinos a
hacer snorkel en el arrecife de coral, a bucear, y a ver distintas playas, todo
esto llevado en un barco a vela con 14 personas, más el capitán y el ayudante.
Muy buena onda todo. El buceo fue fantástico, una experiencia única de la cual
solo queremos más ahora. Con el snorkel vimos distintas partes del arrecife,
muchísimos tipos de peces y además vimos tortugas, son tal lindas. Fuimos a la
whiteheaven beach, el paisaje una maravilla, arena blanca y el agua más
turquesa no podía ser. Lamentablemente
se terminó el paseo, y volvimos a Airlie beach, donde disfrutamos descansando y
recuperándonos del mareo que teníamos luego de llegar a tierra, todo se movía
mal.
Último destino: Cairns. Para los chilenos,
lugar donde tenían que vender su auto. Para nosotros, lugar donde teníamos que
empezar de nuevo a buscar trabajo. Muchas incertidumbres antes de llegar, nos
gustará o no, será el lugar o no, finalmente no fue el lugar, la temporada era
baja y luego de mucho estrés, pensamiento y cuestionamiento decidimos volar a
Perth. Los chiquillos fácilmente pudieron vender su auto y nos dedicamos en
Cairns a relajarnos, y jugar mucho pero mucho a las cartas y dados. Finalmente
llegó el momento de la despedida, nervios y emociones mezcladas, tantos buenos
momentos y buenas compañías, y volver a empezar de nuevo. La verdad que el
viaje fue la raja, increíble, con unos compañeros de viaje bakan bakan, que
vamos a extrañar mucho, y que ya volveremos a ver en tierras vecinas. Nos
despedimos en el Aeropuerto de Cairns, donde pensábamos que íbamos a poder
pasar la noche, ya que el avión salía a las 5, pero este aeropuerto “internacional”
estaba cerrado a la 1 de la mañana, no lo podíamos creer, así que nos quedamos
afuera hasta que abriera. Los aviones de Virgin Australia muy buenos, muy buen
servicio, y uno de los mejores postres que hemos comido en un avión. Llegamos a
Perth, para empezar a escribir una nueva página en nuestra gran aventura de
Australia. En la próxima nota les contaremos más, porque parece que esta se
extendió un poco mucho. En fin, este fue el resumen de nuestro último mes. :D
Gracias por leernos y estar presentes en nuestras vidas! Nosotros también
queremos estar lo más presentes así que escríbannos también!!:D